viernes, 2 de diciembre de 2011

'El libro de los viajes equivocados' en Efeverde

'El libro de los viajes equivocados' en Efeverde.

Por Javier Morales Ortiz

A pesar del título, la escritora Clara Obligado nos confirma de nuevo que su particular viaje literario es siempre un acierto. Sus seguidores estamos de enhorabuena. Los once relatos que integran El libro de los viajes equivocados (Páginas de Espuma, 2011) se valen de una prosa exquisita, de un engranaje milimétrico, para describir una realidad perturbadora y a veces siniestra, la que viven los protagonistas de los cuentos, inmigrantes, prisioneros de campos de concentración, existencias encerradas en su propia cotidianeidad, soñadores, viajeros voluntarios o involuntarios sometidos a una diáspora interior o exterior que en ningún caso les llevará a Itaca.
La propia autora nos da la pista de lo que vamos a encontrarnos al principio del libro e incluso nos sugiere el recorrido. Al fin y al cabo leer este libro es también un viaje y ella amarra las balizas para que no nos perdamos, como de hecho les sucede a la mayoría de los personajes.
Los once relatos que integran El libro de los viajes equivocados tienen una total autonomía, pueden leerse por separado y  nos parecerán maravillosos. Algunos de ellos incluso magistrales, como  El azar, el cuento con el que se abre el libro y que casi puede verse como una semilla donde se contienen el resto de los relatos; la triste y desesperanzadora historia de Las dos hermanas; Madison, los puentes de, una sorprendente reinvención de la famosa película; El silencio, con guiños al escritor checo Boumil Hrabal y en el que Obligado contrapone los resquicios morales de un ferroviario y la complicidad soterrada y cobarde de su mujer y su suegro a la barbarie nazi; Agujeros negros o la imposibilidad de recuperar el tiempo perdido; y Albania, una relectura de la Virgen Albanesa, la maestra canadiense del cuento Alice Munro, y en el que está muy presente la pérdida de la identidad.
Digo que los relatos pueden leerse por separado, pero abordados en orden nos encontraremos con otro libro. No una novela, sino un libro de libros (al fin y al cabo Clara Obligada tuvo como profesor a Borges). Todos los cuentos están conectados, por el azar más que por el destino. Y si uno a uno los relatos nos hablan de una diáspora personal y trágica, el conjunto va más allá, remite al viaje equivocado y errático de la humanidad, un viaje en el que navegamos entre tinieblas y con el timón averiado. La buena literatura, la que se adentra en nuestros glóbulos rojos, como este libro de Clara Obligado, nos ayudan a no errar el rumbo, son el pábilo de una vela a punto de extinguirse si no hacemos algo para remediarlo.