viernes, 2 de diciembre de 2011

'Mis personajes rezan a un mamut y luego se lo comen'




Atención pasajeros. 'El libro de los viajes equivocados' (editorial Páginas de Espuma) contiene exactamente lo que parece: un montón de viajes equivocados. Gente que embarca hacia Normandía y desembarca en Iowa; niñas que nacieron en la prehistoria y se enamoraron la semana pasada; manos que al acariciar un ombligo, temen quebrar una galaxia. La culpable de esta maravilla es Clara Obligado, una escritora que imbrica de tal modo espacio, tiempo y personajes que el lector no sabe si viaja en caracola hacia una muchacha pelirroja o pelirroja una muchacha caracoleando un viaje.

Entrevista a Clara Obligado en elmundo.es
Por Isabel González




Pregunta.- ¿Cuál es la mejor forma de equivocarse, Clara?
Respuesta.- Vivir. Vivir es equivocarse. Pero podemos modificar nuestros errores. Eso es lo que viene a decir mi libro. Es un libro optimista.
P.- Optimista y paradójico. A menudo, cuesta distinguir los aciertos de los fallos.
R.- Porque uno aprende de los errores. Propongo la existencia como una espiral. Podemos volver a pasar por nuestra vida. Podemos girar y enmendar nuestros errores.
P.- Como Lyuba. Esa niña esquimal maltratada y despojada de su tradición.
R.- Sí. Esa niña está abocada a la venganza, pero ella elige la piedad.
P.- O como sucede en su versión de 'Los puentes de Madison', donde el ama de casa predestinada a la rutina acaba fugándose con Clint Eastwood. ¿Cómo se hace eso?
R.- Yo creo que está bien fugarse con un reportero del National Geographic mientras no interrumpa tu vida. Si lo que vas a hacer es seguir el destino de un hombre, no merece la pena. Si vas a tener una noche loca, sí vale la pena.
P.- Pero usted no juzga.
R.- Cada uno lo hace lo mejor que puede. Juzgar no es una buena idea.
P.- Sin embargo, su libro dice que "Las mujeres que siempre comprenden son aburridas". ¿Lo cree de verdad?
R.- Sí. Las mujeres que siempre comprenden son aburridas.
P.- ¿Qué prefiere escribir: lo que quiere olvidar o lo que quiere recordar?
R.- Yo he escrito lo que quiero olvidar, o mejor dicho, lo que quiero pensar. Por ejemplo, el cuento 'Monedas de oro' es la historia de mi familia y he elegido sus aspectos mas negros para exorcizarlos. Pero también he escrito sobre Mauthausen para recordar. Para que esté siempre presente.
P.- Mucho dolor y mucha belleza. ¿La belleza nos redime?
R.- La belleza nos salva.
P.- ¿Y qué es la belleza: naturaleza o arte?
 
R.- Mi libro es esa espiral logarítmica que hemos nombrado al principio. Una espiral basada en el número áureo, base del Arte a partir del Renacimiento. ¿Por qué nos conmueve algo que ya está dibujado en el vuelo de los pájaros, en los ombligos y en los giros del contenido de una olla cuando le damos vueltas? Lo bello y lo natural se tocan.
P.- También lo humano y lo divino. Si un día abro el frigorífico y me encuentro ese mamut congelado que aparece en sus cuentos, ¿le rezo o lo convierto en estofado?
R.- Mis personajes harían las dos cosas: le rezarían y se harían un estofado.
P.- Me ha sorprendido su infrecuente alegato a favor de la madurez. Dice: "La madurez es la estación florida [�]. El momento en que todo cuadra, y se pueden cumplir hasta los sueños más negados".
R.- Cierto. La vida de las mujeres comienza a los 50. Se nos ha vendido la juventud, la época de la procreación, como la mejor época, y está muy bien, pero la vida empieza cuando somos dueñas de nuestra propia existencia.
P.- "Nada que esté en el futuro ha evitado su huella en el presente". ¿De qué futuro le gustaría venir a usted?
R.- A mí me gusta hoy. Ahora me gusta hoy. Mañana me gustará hoy.
P.- Me mareo. Por favor, respóndame: ¿qué viaje equivocado ha emprendido Ángela Merkel?
R.- El de la falta de solidaridad Europea. Sin duda. Mi libro también piensa Europa. Pero una Europa descentralizada que transcurre en Albania, en Normandía, en el Círculo Polar Ártico. Lejos de los centros de poder.
P.- ¿Y Antonio Banderas?
R.- No. Él no se ha equivocado. Él ha emprendido el viaje que quería emprender, y eso nunca es una equivocación.
P.- ¿La Bella Durmiente?
R.- Ella se equivocó por completo.
P.- Y Paulo Coelho
R.- ¿Quién?