Artículos de prensa

Entrevista a Clara Obligado en "Conocer al autor"




Cómo escribir desde la intemperie. Por Matilde SánchezClara Obligado en Ñ revista de cultura (Clarín)

“El libro de los viajes equivocados” es un poderoso conjunto de relatos de Clara Obligado, que va desde prehistorias condensadas hasta lo contemporáneo puro.
Este manual de viajeros podría llamarse Libro de las mutaciones si el I Ching no tuviera ese subtítulo. A la manera de algunos libros de cuentos –pienso en Alice Munro–, éste también puede ser leído como una novela que se dispersa en varios rumbos para volver a confluir, la unidad sostenida en indicios, nombres y lugares, a la manera de ombligos de la narración.
El primer relato, “El azar”, es en verdad brújula para el circuito completo: traza una arqueología de la costa normanda, despliega distintas edades humanas y de la historia europea. Lyuba, una rusa emigrada de rasgos orientales, se tiende en la arena y algo se le clava en la espalda: una concha agujereada, un vestigio inmemorial. Más adelante volveremos a encontrar dos veces ese nombre; la joven que hace topless sale de escena para dejar el foco en la biografía de la caracola, que hasta caerá en las manos de la pequeña (y enervante) Berta Bovary. El lector recorrerá la espiral hacia el centro, hacia el comienzo del tiempo, al origen de los periplos y las narraciones, hasta el instante de genio humano en que a una hembra famélica y agotada, cuando aún no se la llamaba mujer, se le ocurrió simbolizar e inventó el primer adorno del mundo. En esta teoría sobre la espiral, topos del tiempo relativo y reversible, en verdad hay un ombligo. “Nada se sueña en vano, ni son gratuitos los oráculos: nada que esté en el futuro ha evitado su huella en el presente”, piensa borgianamente Yuri, el esquimal del relato “Frío”, padre de Lyuba, mientras contempla la planicie albina.

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Clara Obligado en "La Nación", por Martín Lojo.
En el breve espacio de seis páginas, "El azar", el primer relato de El libro de los viajes equivocados cuenta una historia de quinientos millones de años. En aquel tiempo remoto, surgió del mar una caracola que llevaba grabada la forma de la expansión del universo. Se la volvería a ver hace doscientos mil años en el Ártico; en Normandía, durante el Medioevo; en una playa, durante la Segunda Guerra Mundial, y en otra, en algún momento del futuro cercano. De un cuento a otro, con un prodigioso despliegue de torsiones temporales y cruces de escenas y personajes, Clara Obligado interroga la crisis europea actual a través de la larga historia de violencia del continente. La sutil ilación que da homogeneidad a este libro, reciente ganador del premio Setenil 2012, uno de los más importantes dedicados al género en España, le da un sustrato común, aunque de difícil precisión, a una decena de relatos muy disímiles. El matrimonio frustrado de un inmigrante polaco en Buenos Aires; la historia decadente de una dinastía familiar junto al Paraná, en la que se cifra el pasado de la familia Obligado; la tragedia de una tribu nómade en el Círculo Polar Ártico; el pasado y la culpa con las que se reencuentra una emigrante argentina en España, una joven de la Europa rica convertida por un mal paso en refugiada albanesa.

Exiliada política en España desde 1976, la escritora y ensayista encuentra en estos derroteros desafortunados una forma de reescribir su propio recorrido que...


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Clara Obligado en "El País", por Yolanda Montero.


La escritora argentina Clara Obligado presenta este jueves (3 de mayo) (19.30) en la Biblioteca Central de San Sebastián (San Jerónimo) su última obra: El libro de los viajes equivocados (Editorial Páginas de Espuma).
Pregunta. Este libro reúne 11 cuentos que recomienda leer en el orden en el que aparecen. ¿Por qué?
Respuesta. Este es un libro que experimenta hasta qué punto la novela y el cuento pueden ayudarse. Pide una lectura de novela en el orden, porque si no perderías un poco la trama. Y, por otro lado, tiene la especificidad del cuento.
P. La caracola es el objeto con el que representa la espiral de la vida y del propio libro en su forma. Todo un ejercicio para el escritor y para el lector.
R. Me divierte buscar formas. Siempre hay que pensar qué puede decir de nuevo la literatura. Me parece que trabajar con la forma siempre es agradecido para el lector y ayuda a leer.
P. Los personajes aparecen y desaparecen a lo largo de estos cuentos, de manera que el lector conoce las historias desde diferentes puntos de vista. Otro ejercicio tanto de escritura como de vida, donde nos cuesta ponernos en el lugar del otro.

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El libro de los viajes equivocados, por Ernesto Calabuig

La idea de espiral recorre estos once relatos de Clara Obligado, bonaerense exiliada que vive en Madrid desde 1976. Esa espiral marca a fuego una obra poblada de signos (temas, personajes recurrentes) que se reparten y orbitan entre los textos, conformando un libro en el que un torbellino de azares y coincidencias comunica y cruza las diversas historias, tanto que no es inusual que algunas peripecias se desarrollen o amplíen en el seno de relatos posteriores. Los saltos espacio-temporales en el tablero de la Historia dotan al conjunto de una gran fertilidad y permiten a la autora desplegar una gran capacidad para la peripecia y lo poético. Si la primera de las once piezas (“El azar”) se resiente de una excesiva preparación-distribución de los elementos, se justifica en adelante por el fecundo reparto de los mismos en el conjunto del libro.

Hay joyas que conmocionan al lector, como “El silencio”, drama de un ferroviario francés en tiempos de ocupación nazi, que nos habla de la inmoralidad de aceptar el mal como algo cotidiano y llevadero entre la “gente de bien”. El personaje de Kristina en el relato “Albania”, su errático viaje mediterráneo de recién casada, su paso del todo a la nada, muestra de cuánta poesía y peripecia es capaz Clara Obligado cuando entra en tono y desarrolla con gusto una ocurrencia. De paso se pone en la piel del otro, para, repentinamente, “ser emigrante, una albanesa sin nombre”. La emigración es una de las constantes en la autora: hermoso y terrible es el texto del joven panadero polaco que busca fortuna en América (“Las dos hermanas”) o esa otra fábula de emigrados “gallegos” con final fantasmal que es “Monedas de oro”. La dificultad del regreso (en este caso a Argentina), la imposibilidad de recomponer lo que se abandonó, es el tema del doloroso y elaborado “Agujeros negros”, donde la existencia es ya “frágil vida craquelada”. Hay en “Frío” una curiosa y exótica variante del dilema ¿Si Dios no existe, todo está permitido?

Terrible es la dialéctica entre el anciano terminal y su cuidadora rusa en “Así que esto era el amor”. Cabe también en el libro un ejercicio hipotético acerca de Los puentes de Madison y qué hubiera ocurrido en el futuro, de haber escapado aquella mujer en la furgoneta del fotógrafo. La autora convive con su personaje de ficción, la rusa Lyuba, en “La escritura”, donde nos muestra cómo los personajes se quedan a vivir en la cabeza de los escritores a modo de vampiros. 

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Entrevista a Clara Obligado en Diario Córdoba, por Luis García


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Hora América. 'El libro de los viajes equivocados' en Radio Exterior (RTVE)



Fuente original aquí.
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 'El libro de los viajes equivocados' en Efeverde
Javier Morales Ortiz

A pesar del título, la escritora Clara Obligado nos confirma de nuevo que su particular viaje literario es siempre un acierto. Sus seguidores estamos de enhorabuena. Los once relatos que integran El libro de los viajes equivocados (Páginas de Espuma, 2011) se valen de una prosa exquisita, de un engranaje milimétrico, para describir una realidad perturbadora y a veces siniestra, la que viven los protagonistas de los cuentos, inmigrantes, prisioneros de campos de concentración, existencias encerradas en su propia cotidianeidad, soñadores, viajeros voluntarios o involuntarios sometidos a una diáspora interior o exterior que en ningún caso les llevará a Itaca.
La propia autora nos da la pista de lo que vamos a encontrarnos al principio del libro e incluso nos sugiere el recorrido. Al fin y al cabo leer este libro es también un viaje y ella amarra las balizas para que no nos perdamos, como de hecho les sucede a la mayoría de los personajes.
Los once relatos que integran El libro de los viajes equivocados tienen una total autonomía, pueden leerse por separado y  nos parecerán maravillosos. Algunos de ellos incluso magistrales, como  El azar, el cuento con el que se abre el libro y que casi puede verse como una semilla donde se contienen el resto de los relatos; la triste y desesperanzadora historia de Las dos hermanas; Madison, los puentes de, una sorprendente reinvención de la famosa película; El silencio, con guiños al escritor checo Boumil Hrabal y en el que Obligado contrapone los resquicios morales de un ferroviario y la complicidad soterrada y cobarde de su mujer y su suegro a la barbarie nazi; Agujeros negros o la imposibilidad de recuperar el tiempo perdido; y Albania, una relectura de la Virgen Albanesa, la maestra canadiense del cuento Alice Munro, y en el que está muy presente la pérdida de la identidad.
Digo que los relatos pueden leerse por separado, pero abordados en orden nos encontraremos con otro libro. No una novela, sino un libro de libros (al fin y al cabo Clara Obligada tuvo como profesor a Borges). Todos los cuentos están conectados, por el azar más que por el destino. Y si uno a uno los relatos nos hablan de una diáspora personal y trágica, el conjunto va más allá, remite al viaje equivocado y errático de la humanidad, un viaje en el que navegamos entre tinieblas y con el timón averiado. La buena literatura, la que se adentra en nuestros glóbulos rojos, como este libro de Clara Obligado, nos ayudan a no errar el rumbo, son el pábilo de una vela a punto de extinguirse si no hacemos algo para remediarlo.

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Clara Obligado en 'Un idioma sin fronteras' (RTVE) 


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Entrevista de Isabel González a Clara Obligado en elmundo.es

Atención pasajeros. 'El libro de los viajes equivocados' (editorial Páginas de Espuma) contiene exactamente lo que parece: un montón de viajes equivocados. Gente que embarca hacia Normandía y desembarca en Iowa; niñas que nacieron en la prehistoria y se enamoraron la semana pasada; manos que al acariciar un ombligo, temen quebrar una galaxia. La culpable de esta maravilla es Clara Obligado, una escritora que imbrica de tal modo espacio, tiempo y personajes que el lector no sabe si viaja en caracola hacia una muchacha pelirroja o pelirroja una muchacha caracoleando un viaje.

Pregunta.- ¿Cuál es la mejor forma de equivocarse, Clara?
Respuesta.- Vivir. Vivir es equivocarse. Pero podemos modificar nuestros errores. Eso es lo que viene a decir mi libro. Es un libro optimista.
P.- Optimista y paradójico. A menudo, cuesta distinguir los aciertos de los fallos.
R.- Porque uno aprende de los errores. Propongo la existencia como una espiral. Podemos volver a pasar por nuestra vida. Podemos girar y enmendar nuestros errores.
P.- Como Lyuba. Esa niña esquimal maltratada y despojada de su tradición.
R.- Sí. Esa niña está abocada a la venganza, pero ella elige la piedad.
P.- O como sucede en su versión de 'Los puentes de Madison', donde el ama de casa predestinada a la rutina acaba fugándose con Clint Eastwood. ¿Cómo se hace eso?


Entrevista completa en elmundo.es

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Entrevista de Charo Vergaz a Clara Obligado y Juan Casamayor en 'Silencio se Lee'




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Otoño en primavera
Javier Goñi. El País

Cuando se imprimió este breve, intenso, emotivo y sorprendente libro de cuentos de desarreglos y de desarraigos de la hispano-argentina Clara Obligado, aquí, en Madrid, era otoño, y allá, en Buenos Aires, era primavera, y de ambas estaciones, menos extremas, se beneficia este puñado de historias, que habla sin forzar el tono, sin alzar la voz más que lo justo, de personas con la vida partida en dos, de seres que se creyeron con el derecho a elegir, y el exilio, el trastierro, el desarraigo los eligió, les forzó a ello. Estos relatos de Clara Obligado, argentina, que llegó a España un día de diciembre con la ropa del verano austral de hace casi treinta años, como si ella misma, la autora, fuese una de las mil protagonistas -mil o una sola, tanto da- de su excelente texto final, Exilio, que tiene algo de dulce y emotiva cantata, están llenos -los relatos- de gente que toma aviones, de gente que va y viene, de gente que elige o le eligen, aviones que te llevan a... o te arrancan de...

Artículo completo: El País, 25/03/2006

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Las otras vidas · Clara Obligado

Pilar Castro. El Cultural


Quienes viven el exilio saben que la acción de abandonar un lugar empieza por calificar a un sujeto de exiliado y acaba por sustantivar su vida. Quienes viven “en” el exilio alimentan una única idea, la de “volver”, y ése es “el único futuro posible” -leemos en el último de estos relatos- aunque uno “no retorne a ninguna parte”. Porque el exilio -sostiene la autora- no termina nunca. “Nunca. Ni siquiera si se regresa al país”.
Clara Obligado es escritora, y es argentina. Vive instalada en España y en la literatura desde 1976. Sufrió la llegada, la indiferencia, la desolación absoluta. Y entre otros consuelos inteligentes, íntimos, el reconocimiento a una escritura cuajada en títulos como Si un hombre vivo te hace llorar, Mujeres a contracorriente, Salsa. Con ellos se ha hecho un hueco, por su capacidad comunicativa y su personal estilo para transformar su experiencia en cuentos. Las otras vidas resume de manera ejemplar estas consideraciones; la propia autora confiesa que son relatos correspondientes a diferentes momentos de su biografía y su desarraigo, a diferentes “lógicas narrativas”, lo que enriquece de manera considerable la muestra.

 

Artículo completo: El Cultural, 02/02/2006

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'Las otras vidas' de Clara Obligado o el mestizaje literario


La hispanoargentina Clara Obligado representa esa 'primera generación de escritores del mestizaje', que eran muy jóvenes cuando huyeron de la dictadura y se insertaron en la cultura española, pero sin dejar de sentirse extranjeros. Su libro 'Las otras vidas' recorre 20 años de exilio 'en el que aprendí a abrirme al mundo', dijo entrevistada por EFE.

 

Artículo completo aquí.

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Entrevista a Clara Obligado en Diagonal

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Deseos de mujer

I. Navarro, Mujer de Hoy

Carmen Posadas (escritora), Mª Ángeles Fernández (editora), Clara Obligado (escritora) y Pilar Rodríguez (periodista) no son brujas, pero les gusta jugar a la magia y conjurar a los “hados” para insuflar fuerza a sus objetivos. Siempre en una cena, alrededor de la comida, el vino y unas velas, practican sus rituales y se atreven a formular deseos en voz alta sin miedo a ser tachadas de ambiciosas. Ellas piden, se transmiten fuerza y generan “buena energía”, pero su fe no es ciega. “A Dios rogando y con el mazo dando”, dice Clara, ya que según ellas, sus objetivos se cumplen porque son unas “trabajadoras natas” y “unas enfermas de la responsabilidad”. Se quieren porque se ayudan y se ayudan porque se quieren.

Artículo completo: Mujer de Hoy, 13/05/2008